Subío las escaleras deprisa, pues ya tenía las llaves del reino. Sentía un cansancio transatlántico, pero no era la manera en que ella solía sentirse.
No podía ni siquiera recordar lo que trataba de olvidar...
Trataba de acercarme a algo cada vez más lejano, mientras el mar me esperaba en las profundidades.Deprisa venía acechando la noche eterna, pero nada importaba ya, la veía hacer todo con amor y sentía alegría de estar vivo, y poder mirarla, mientras corría entre la gente. Quedate, quedate porque estoy tratando de alcanzarte bajo este cielo atómico.
Estaba oscuro y trataba de no caer más en el mismo pozo.
¿ Cuánto tienes que recorrer para olvidar el camino de regreso a casa?
Esmeralda.