No podía ni siquiera recordar lo que trataba de olvidar...
Deprisa venía acechando la noche eterna, pero nada importaba ya, la veía hacer todo con amor y sentía alegría de estar vivo, y poder mirarla, mientras corría entre la gente. Quedate, quedate porque estoy tratando de alcanzarte bajo este cielo atómico.
Estaba oscuro y trataba de no caer más en el mismo pozo.
¿ Cuánto tienes que recorrer para olvidar el camino de regreso a casa?
Esmeralda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario